Pósters personalizados y enmarcados a medida

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Cómo diseñar tu propio póster: guía paso a paso

Equipo PosterLab CR · 28 de junio de 2026

Cómo diseñar tu propio póster: elegí una buena imagen, definí el tamaño, revisá el recorte y elegí la forma de impresión y enmarcado.

Diseñar tu propio póster es más fácil de lo que parece. Podés partir de una fotografía, una ilustración, un diseño o cualquier imagen que querás convertir en una pieza para tu espacio. Estas son algunas cosas que conviene tener en cuenta antes de imprimir.

1. Empezá por una buena imagen

La calidad de la imagen es importante, especialmente si querés imprimirla en un formato grande.

Una fotografía nítida o un archivo con buena resolución suele dar mejores resultados que una imagen pequeña o comprimida. Si vas a usar una imagen propia, revisá su tamaño antes de decidir las dimensiones del póster.

También importa la composición. Una imagen horizontal no necesariamente funciona bien en un formato vertical, y viceversa.

2. Elegí el tamaño según el espacio

Pensá primero dónde querés colocar el póster y cuánto espacio tenés disponible.

Algunos tamaños habituales son:

  • 20×30 cm: para repisas, escritorios, mesas de noche o composiciones pequeñas.
  • 30×40 cm: un formato versátil para dormitorios, pasillos y composiciones de varios cuadros.
  • 40×50 cm: funciona bien sobre muebles o en paredes de tamaño medio.
  • 50×70 cm: para espacios donde querés una pieza de mayor presencia.
  • 60×90 cm: una opción para paredes amplias o para usar como pieza individual.

No tenés que limitarte a estas medidas. También podemos trabajar tamaños personalizados.

Si estás dudando entre varios formatos, podés revisar la guía de tamaños de pósters.

3. Revisá el recorte de la imagen

Antes de imprimir, fijate en qué parte de la imagen queda dentro del formato elegido.

Esto es especialmente importante con fotografías de personas, animales o imágenes con elementos cerca de los bordes. A veces una imagen se ve muy bien en su formato original, pero necesita un recorte diferente para funcionar como póster.

Si la imagen tiene texto, también conviene revisar que no quede demasiado cerca de los bordes.

4. Pensá cómo querés presentarlo

La misma imagen puede verse muy diferente dependiendo de cómo la presentes.

Podés elegir entre distintos tipos de impresión y, si querés enmarcarla, diferentes marcos y opciones de presentación, como María Luisa o vidrio.

El canvas, por ejemplo, tiene una textura propia y puede utilizarse montado sobre bastidor. El papel tiene una superficie lisa y permite otras posibilidades de enmarcado.

Si no estás seguro de cuál opción funciona mejor para tu imagen, podés revisar la guía de enmarcado.

5. Probá distintas opciones antes de decidir

Si ya tenés la imagen, podés subirla al creador de pósters y probar diferentes tamaños y opciones de presentación antes de hacer el pedido.

También podés enviarme la imagen por WhatsApp y contarme qué tenés en mente. A partir de ahí podemos revisar qué tamaño, impresión o enmarcado puede funcionar mejor.

Errores comunes

Hay algunos detalles que vale la pena revisar antes de mandar a imprimir:

  • Usar una imagen demasiado pequeña para el tamaño elegido.
  • Elegir un formato que recorte partes importantes de la imagen.
  • Dejar textos o elementos importantes demasiado cerca de los bordes.
  • No tomar en cuenta el espacio donde se va a colocar.
  • Elegir el enmarcado sin considerar la imagen y sus proporciones.

¿Ya tenés la imagen?

No necesitás empezar desde cero ni elegir únicamente entre los diseños del catálogo. Podés trabajar con una fotografía, una ilustración, un diseño propio, un póster que ya tengás o cualquier otra imagen que querás convertir en una pieza.

Si querés, podés crear tu póster directamente o escribirme por WhatsApp para revisar las opciones.